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Madrid: Cambridge University Press, 2001.
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Crónicas de mi vida.
Barcelona: Temas de hoy, 2001.Después más salchichas, más cerveza, otra fanfarria, de nuevo para adentro, otro acto, el último.La obra se perdió durante los saqueos y fue localizada muchos años después en la biblioteca del Conservatorio de Leningrado, si bien sólo la parte orquestal, a partir de la cual pudo reconstruirse la partitura completa.Durante treinta años he tenido la dicha de ver cómo este deseo se hacía realidad.Soy simplemente vuestro sirviente, estoy para cumplir vuestras órdenes, verdad?Casi me siento avergonzado de mi delectación cuando mi hija de tres años leyó su nombre en una pizarra, y la comparo con la de los padres de Arthur Rubinstein cuando a los dos años le colocaban de espaldas al piano y pulsaban un acorde.Su papel fue más bien simbólico - una pequeña minoría de clérigos cristianos se pronunciaron en contra del régimen, como los pastores protestantes Dietrich Bonhoeffer y Martin Niemöller (este último después de que inicialmente apoyó a Hitler y el obispo católico Clemens von Galen,.En la noche del ensayo general de su ballet Parade se acercó este a Satie para felicitarle, pero a la semana siguiente publicó una feroz diatriba en la que concebía la obra más o menos como una alfombra destinada a ocultar la basura.Está seguro que desea deslogarse?Hacer el bien sin mirar a quién La escuela del altruismo fue inaugurada por un maestro aplicadísimo: George Friedrich Händel.La multitud empezó a sentir pánico a medida que el calor se hacía más intenso.



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